El deseo es disconformidad

El deseo es disconformidad con la traición a la estructura, quiere decir que  de entrada no estamos puestos en el mundo de la palabra para orientarnos hacia el deseo. Estamos más bien puestos para orientarnos hacia el goce que nos destruye. En ese sentido la traición. Cuando Freud dice: no hay nada más ajeno a la naturaleza humana que el psicoanálisis, quiere decir que si vos librás la neurosis a su propia inercia, no conduce al sujeto a su economía libidinal, a su alegría, a su felicidad. Lo conduce más bien a la destrucción. Siempre que se usa la palabra traición en psicoanálisis, tiene que ver con el deseo. En relación al deseo, la estructura es traidora, porque vos arrancás siendo un objeto del discurso del Otro, te estructurás con un Yo que es puro desconocimiento, desconocés la falta en ser, te creés que no hablás, no te escuchás lo que decís…

(cuenta de alguien que decía, ante una situación muy favorable a sus deseos)

— y bueno, estoy triste porque es una situación demasiado feliz para mí.

Ahí tenés clarita la traición de la estructura. Cuando te pasa algo interesante desde el punto de vista del deseo, no precisamente quiere decir que el sujeto acompaña esa situación con su tranquilidad y su alegría. En general más bien la experiencia que hacemos todos, es que cuando hay una escena de deseo interesante, tratamos de arruinarla.

Estamos con una pareja que nos gusta mucho, nos quiere mucho, qué se yo, y enseguida le encontramos el pelo al huevo. Somos especialistas. La neurosis es también eso: encontrarle el pelo al huevo.

Eso quiere decir: le vivimos encontrando el pelo al huevo, las cosas interesantes siempre las desestimamos y ¿con qué nos quedamos? Con las cosas que no son interesantes. Y las cosas que no son interesantes desde el punto de vista del deseo, son las más familiares. Y las cosas más familiares son las que están marcadas. Las cosas que están marcadas son las huellas que el otro dejó en la constitución del sujeto ¿Y el sujeto qué hace? ¿se revuelve contra eso? No. Sigue el orden del discurso familiar, y se siente como los chanchos en el chiquero, cuando la pasa mal. Y cuando la pasa bien, por ahí se pone triste, por ahí se angustia, por ahí se suicida, por ahí tiene un accidente… Se hace cortar una pierna, como decía Freud, para recuperar la estabilidad neurótica.

(… ) Cuando Freud dice: hay tres formas de estabilizar la neurosis: o te conseguís un matrimonio desgraciado, o andás siempre con problemas de guita y si no te alcanza con eso, te buscás una enfermedad orgánica. Pero alguna de las tres cosas vas a tener, o las tres. La cuestión es que la neurosis tenga siempre como un alimento.

 

Fragmento escogido por Daniel Krichman H. Año 2019. El sufrimiento Ilustrado. Fragmentos de un discurso analizante

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